Debajo del ciruelo de la esquina

Había una alondra
Alondra como mi hermana
Sola caminaba

Debajo del ciruelo de la esquina
Las hojas caían
Y a nadie le importaba

Cientos de ciruelos aplastados
Sus sesos eran morados
Teñían la esquina

Debajo del ciruelo de la esquina
Tu indecisión no me molestaba
Ni siquiera tu actitud

Un viejo pasaba en bicicleta
Y me silba cochino a mis piernas
El sol me abrazaba y me hacía brillar

Debajo del ciruelo
Que aquella casa desterró
Debajo del ciruelo
Que hoy renació