Hoy es viernes
He hecho planes. Tuve una semana agitada. No menos de cinco mil pasos al día, según el contador del celular. Al mismo tiempo me volví a marear. Al acostarme he de perder el equilibrio que uno no se imagina que tiene recostado hasta que lo pierde.
"Nunca más podré hacer tantos planes" - pienso - "Es la agitación que me tiene mareada ¿Cómo se supone que lo haga cuando entre a la universidad? ¿Jesús?"
Pongo música y muevo los pies suavecito mientras me voy quedando dormida, con un poder mental para ignorar el mareo que desconocía. Soy más fuerte de lo que jamás admitirás, pienso. He tomado las decisiones correctas para mi salud.