No te tengo ganas

Ni de aprenderme tus lunares
Ni tus arrugas, ni de escribir
Sobre la finita forma en qué me miras

No tengo ganas de tomarte la mano
Ni de mostrarte al mundo
De enojarme porque no me pagas
las papas fritas

No estoy ni ahí
Con quererte de verdad
Que fue esa mi verdad, mi forma de amar
No estoy ni ahí

Que paja escribirte cartas
Sacar y editar fotos contigo
Pensarte en canciones y poemas

Sólo hazme llegar
Háceme un té
Haré lo mismo por ti

Escribí este poema en la micro, cuando vi a un niño bajarse que tenía una parte ligeramente distinta en su pelo, en la parte del cuello. Entonces pensé como estoy chata de ser detallista. Esto no es para nadie más que para el personaje ficticio que inventé en mi cabeza.