El miedo a ser sincero
El miedo a sentirte ajeno
El miedo a ser sólo un recuerdo
A que se desvanezca la sensación de tus delgadas manos
El miedo a escribir de menos o más de tres líneas
Que mis párrafos se vuelvan polvo
Que el recuerdo sea morbo
El miedo a la tierra definitiva y lejana de la zona de confort
De soltar la injustificada esperanza de volver
De de verdad no tenernos, ni hoy ni ayer
Mi miedo cumplido del no cambio en el actuar emocional
De caminar, caminar, comenzar a sembrar y cosechar antiguedad
El agosto que comienza nuevo y se desenvuelve en fuego
La expectativa hoy es arena y escurre
Ya no corre agua en el cauce
Es hora de que la mar avance
No se le pide peras al olmo
No se le pide hombro al indiferente
No se le pide sinceridad al que se desconoce