A mi majestuoso semejante
En mi piel soy luz,
porque la consumo,
y mis proteínas te irradian
Pero mis entrañas saben que soy la ausencia de ellas,
pues me dedico a consumirlas
11/04/2022 09:45
Recuerdo ese día con un filtro oscuro, por alguna razón. Llegamos con timidez a hablar con ese ángel, pidiéndole cobijo para este nuevo nacimiento. Quizá nuestro pesebre. La habitación era pequeña, y las fotos nacían antes de habernos sacado la mochila de encima. Sabías de mí deseo tardío, respetabas nuestras manos entrelazadas. Me vestí para ti, y tú para mí. Sentir tu nariz contra la mía previo al desenlace, tu respiración tibia en mi surco, no cerraba mis ojos. Sonaba más tarde una canción que me daba valor para decir las palabras que repetiríamos por meses, un día perfecto.
Quisiera que lo entiendas bien.