Atascada

Suenan piedras en la ventana
Me lío dormida, muerta
En el cerezo de la esquina
Cuelgo de una rama

Un ave canta en la punta
Los loros argentinos revolotean
Escucho tu voz que los odia
Tanto creí en ti

Veo en el futuro como todo es verde
En el marco de tu amor
Desde esa ventana
Todo crece

El balcón desempolvado me recibe
Desde él cuelgo mis piernas 
El viento fascinado me acaricia
Eres como un viejo recuerdo, exclama

Soy más alma que presencia
Es mi mirada quien me reemplazó
Cuando pones tu frente junto la mía lo sentirás
Cuando acaricio tu piel soy conciente de toda la historia que cuentas

Escucho donde deseas estar
No es necesario más que mirarte
No es aquí