Deseos y declaraciones
Que a mi no me quieren como quiero que me quieran, que pienso tantas veces que es mínimo aquello que busco pero encuentro muchas veces más pruebas de la escasez de esta miniedad en las personas, que no tiene que ver tanto con ellas como tiene que ver con nosotros, que es la combinación de éste otro conmigo. Que la intensidad, fidelidad e incondicionalidad con la que amo y amaría es quizá un error de mi parte y sé muy claramente, al mismo tiempo, que jamás será algo que admita o decante realmente. Que desde pequeña en mi habitación tengo escrito "do it for them" y reflexiono que será mi condena el priorizar siempre al prójimo y desvivirme por ello. Que quizá la soledad será el terror que me paralice y me acuchille y esas son las puntadas repentinas que siento estos días, y no el menú de problemas de salud con el que me presento cada vez que conozco a alguien. Que, a lo mejor, tengo que aprender desde aquí o a lo mejor no debo hacerlo sino aceptar aún más que somos animales que anhelan el amor y se alimentan de él, inherentemente comunitarios y amables, incondicionalmente humanos que se toman las manos, que quieren amarse y mancharse y romperse y volver a comenzar. Que ruego, cada vez que pienso en la muerte, que en mi próxima vida no se me olvide ésta que tengo ahora porque es horroroso para mí pensar que moriré y no existirá nada después de ese sueño. Que me aterra también pensar que la gente me piensa con odio y resentimiento, y aquellos que he amado y seguiré amando, me detesten y desechen como los he visto desecharme y detestarme. Que quizás todo lo exagero porque el león de mi trío o lo limítrofe de mi visión así lo condiciona, y quizás lo que me queda es aceptar que así de intensa siempre seré y dependerá de mí la gestión, más no la combustión del fuero en mi estómago. Que deseo tan intensamente poder ser niña nuevamente, con alguien como tú, y reírme, y afearme sin miedo, acostarme de lado sin pensar en la gravedad, llorar de risa, desnudarme y caminar tranquila, estar en el baño al mismo tiempo, la intimidad y confianza, más no deseo la incondicionalidad que en realidad era condicional unilateral, el llanto desesperante que me hizo sentir mil agujas frías en las articulaciones de mi rostro, y me hizo palpitar tensión durante dos días, postrada...
Deseo maravillarme para siempre con la lluvia al estar acostada, imaginar la sonrisa de las personas serias en el transporte público, tener la opción de tomar micro en vez de metro si así lo deseo, observar mis manos y desear humectarlas, abrazar mujeres mayores, hacer sentir a las personas más escuchadas que nunca, ofrecerme incondicionalmente y cumplir lo que prometo, oler libros pero sólo al lado de mi padre porque sé lo bien que le hace sentir mirarme así de inmersa en lo enriquecedor, notar las pequeñas reacciones que tiene mi madre frente a canciones y guardar aquellas que la remuevan para ponerlas en su vejez, rezar por aquella mujer solitaria que me dijo que no sabía cómo agradecerme y yo le respondí diciendo que me bastaba que me abrazara fuerte y me llamara cuando me necesita, que me abrazara y yo la abracé como siempre lo hago.
Admito y deseo tantas cosas