David #4

¿Tengo permiso...
de estar interesada?

Esperaré el domingo, impaciente. Puedo predecir todo. Excepto eso.
Caminaba sola un día y empecé a relatar frases sueltas, me inspiraban las hojas que caían, cinematográficamente otoñal, una alameda amarilla y café. Mi mirada ida, movía la boca, emitía en voz alta: 

Si me entregase yo a él, y él siguiese siendo quien es, me fundiría en su él, conviertiéndome a mí en algo distinto a un yo, convirtiéndome en un él, justamente él, y entonces yo dejaría de ser yo, para ser él y él seguiría siendo él, pues él no se fundió en mi yo. Yo me fundí en su él. Y resultó en una exquisitez de existencia.