Una Muñeca de Trapo
Una muñeca de trapo, rellena de huesos inconexos, atrapada en las costuras de su piel.
Una muñeca de trapo, cuyo abrazo desalmado te permite sentir un corazón palpitante, contra tu débil y delgado torso
La muñeca de trapo sonríe al ser manipulada, y te observa desde el rincón donde la ubicaste para descansar de ella
Disponía de todo el tiempo para ser olida y acariciada, y en esa infinitud temporal encontró la frustración que desconocía
Ante la realista situación de que no toda atención fuese para su entidad, la costura entre sus telas empezó a tensarse cada vez más, y los huesos inconexos desearon escapar
Cada movimiento emanaba un sonido burbujeante de espacío vacío, de desorden en sus órganos, de confusión performática: ¿Quién soy, sino tuya?
De haberse realizado una taxidermia ante este especímen único en su clase, descubrirías que lo psicopático de este acto de desmembrar viene más bien del ímpetu de la permanencia, y no del morbo de lo visceral. El miedo fóbico y abrumador ante la idea de la pérdida permanente, motivababa al cirujano experto a ignorar lo perturbador que era abrir su muñeca favorita.
La inmortalidad es una belleza que genera resistencia. Somos animales que por más miedo que le tengamos a la muerte, la aceptamos como la única seguridad, y es condenada su transgresión.
Yo no quiero morir.